Hojas secas sostenías entre tus manos, apretaste con fuerza los labios, no querías hablar, no dijiste nada, tu mirada profunda estaba sobre mí en ningún instante emitiste palabra alguna, me dedique a escuchar tu silencio, tome tus manos entre las mías, te apreté con fuerza desmoronando las hojas secas.
Me acerque a tus labios te robe un beso nuevamente vinieron a ti los recuerdos, era invierno y tenias frio yo temblaba abrazado a ti, con mi cabeza en tu pecho, escuche los latidos de tu corazón que rompía el silencio, una luz que provenía de nosotros poco a poco nos elevaba nuevamente a nuestro mundo, ese universo tan inexacto, tan sublime, tan perverso.
Estábamos ahí flotando entre las nubes, estabas desnuda frente a mi, yo estaba desnudo, mi cuerpo temblaba por el frío, que me cala los huesos. Te acercaste despacio y sentí el calor de tu cuerpo, tus senos desnudos junto a mi pecho, estamos en sincronía con el universo.
Desperté excitado por la imagen sorprendido que casualmente estuvieras en mis sueños, mi cuerpo esta bañado en sudor, en la oscuridad noto ausencia en mi habitación, me convenzo de que he viajado a algún lugar lejano, el poder de mi mente está despertando, o tal vez es la magia de los sueños, que se vuelven realidad en algún momento.
Abro la ventana para que la luz de la luna nueva ilumine la habitación mate la oscuridad de mi alma, siento cada rayo de luna tocar mi piel, que en este momento debe estar tocando la tuya, el ambiente se ilumina al encender un cigarro, cierro los ojos mientras aspiro el tabaco, que se mezcla con el aire frio de este invierno, me confunde el calor de mi cuerpo, escucho el viento que remueve de entre la tierra las hojas secas.
Entiendo un nuevo significado, los arboles reverdecen en primavera; dando lo mejor de sí florecen, poco a poco se desgatan, sus hojas cambian, se secan, el viento hace su labor removiendo de los arboles las hojas cuya belleza ahora es marchita. Caen al suelo para nutrirlo, se reintegraran nuevamente en primavera. Que es lo que pasa con nosotros, en qué momento todo la sublimidad de nuestro ser muere, para ser removida por el viento de la vida, en qué momento me reintegro.
Quiero estar cerca de la ventana, respirar el aire fresco para remover de mi lo que ya ha muerto, estamos en pleno invierno, quiero reintegrar mis sueños, volar por el cielo, volver a verte desnuda; recorrer con mis manos tu cuerpo, llegar nuevamente a cada lugar que aun no he descubierto, siento que estas ahí con tu mano extendida. Esperando para ser quien guie mis sueños.
El canto de los grillos, el aire que incansable mueve las hojas secas, no solo de los arboles también de nuestros recuerdos, me libero, me vacio, me desvanezco, estoy aprendiendo a olvidar, meciendo al son del viento mis recuerdos, nuevamente estoy desnudo frente a ti que te abrazas a mi cuerpo. Con cada beso tuyo me estremezco.